Reseña teatral: “Mucho Shakespeare”

“Mucho Shakespeare”. Función domingo 25 de junio. La Fundición (Sevilla)
Intérpretes: Antonio blanco y José Antonio Aguilar.
Dirección: Antonio Campos.
Guion: Cía Malaje Solo.
Iluminación y sonido: Lola López.
Escenografía y complementos: Fernando García .
Realización escenografía y complementos: Simpresión.
Herrería: Antonio Fernández.
Carpintería: Pulín.
Imprenta: Artigama.
Fotografía: Gerardo.
Video: Ángel Arispón.
Vestuario: Asun naranjo.
Produce: Cía. Malaje Sólo.

¡Solo faltó que remara Shakespeare!

Shakespeare (1)La compañía Malaje Solo llegaba a La Fundición con su espectáculo, “Mucho Shakespeare”, una obra de creación propia donde las más que conocidas tragedias de Shakespeare cobran una dimensión diferente a como las hemos conocido y disfrutado hasta ahora. Estos dos comediantes, Antonio Blanco y José Antonio Aguilar, nos muestran estas historias a través de los ojos de dos cómicos andaluces que, debido a la mala situación económica y laboral de España deciden emigrar a Londres para buscar un futuro mejor. Éstos acabaran trabajando en el ambigú del famoso teatro The Globe, donde William Shakespeare dio a conocer al mundo su obra teatral.
A partir de esta curiosa situación, los dos actores, ahora camareros, aprovechando que se quedan solos en este emblemático espacio empezarán a reinterpretar a esos personajes que hasta ahora poco nos habían hecho reir.

La premisa de este espectáculo parece sencilla, darle un giro a Macbeth, Hamlet, Otelo y Romeo y Julieta, buscando la parte cómica de cada historia, partiendo de simplificar la trama y llevar al absurdo a los personajes y las situaciones que estos viven. Ejercicio aparentemente sencillo, pero tremendamente complicado.
La clave del buen resultado de esta obra no es lo que cuentan, historias más que conocidas y representadas, sino cómo lo cuentan. Durante más de hora y media los dos actores despliegan un trabajo inmenso donde brillan con luz propia. A través de una técnica muy depurada donde el gesto es parte fundamental, el espectáculo va calando desde el primer minuto en el espectador que, sin saberlo, será un actor más durante la obra.
Antonio y José Antonio muestran todo lo que se puede hacer con muy poco, una caracterización simple, algunos objetos y su cuerpo. Poco más les hace falta para despertar la carcajada del público.

Shakespeare (5)Punto importante a la par que arriesgado es el protagonismo que los actores comparten con los espectadores. Desde acciones colectivas como remar para llegar a Londres, al comienzo del espectáculo, hasta asignarles personajes con acciones, durante todo el transcurso del espectáculo. El público no para de participar y sentirse parte de la obra gracias al feedback que los actores saben tan bien gestionar.
Desde luego esto hace que el público se identifique y disfrute más de la propuesta, aunque como se menciona antes, asumen el riesgo de darle tanto protagonismo a un público que, si alguna noche no está muy colaborador, les obligará a tener que remar más fuerte aún durante la función.

Puesta en escena sencilla, muy funcional y accesible para el espectador que en todo momento ve lo que acontece en escena, aunque estemos ante una transición que nos lleva hasta otra “tragedia”, ellos lo hacen dentro de un lenguaje muy teatral, como si estuviéramos en un corral de comedias.

Un espectáculo muy pedagógico, que se disfruta mucho si uno ya conoce la obra de Shakespeare, pero que supone un descubrimiento y una manera muy didáctica de enseñar a este clásico autor. Una obra que se disfruta y que se puede plantear para un abanico muy amplio de público.

 

Reseña: Alberto Mejías.
Fotografía: Alejandro Talaverón.

Anuncios