Entrevista a Teatro en el Mar

Y aquí la última entrevista de la temporada. Nos sentamos nada más y nada menos que con el jóven director que recientemente recibió el Premio Nazario a la Mejor Autoría Teatral dentro de la I Muestra de Teatro con Orgullo por “Romeo (o Julieta dormida)”. Juan José Morales, más conocido como Tate, llega con su compañía Teatro en el Mar a La Fundición de Sevilla con su último trabajo “Lorca de salón”. Un espectáculo que está impregnado de la vida del poeta y que nos invita a hacer un viaje diferente.

P – El título nos sugiere algo íntimo, acogedor.
Tate: Durante muchos años he estado pensando en hacer un espectáculo sobre la obra de Lorca, sobre mis textos favoritos de su obra y con música en directo, con el objetivo de dar visibilidad a una parte de su obra desconocida para el gran público. En enero de este año, esas ideas se fueron concretando en un espectáculo íntimo que transcurría en un salón. Yo siento una atracción personal por los salones a nivel estético, y la intimidad de las reuniones de amigos, familiares… El propio Lorca era un apasionado de estas reuniones, donde se canta al piano, se recita, se habla sobre política, cultura, arte… La mayoría de su obra era expuesta en los salones, entre amigos, antes de publicarla. Queríamos llevar a Lorca a su intimidad. Casi con la idea de que se sintiera cómodo, por si le daba por aparecer.

19453156_478661302481188_7621061688888134494_oP – ¿Por qué Lorca?
Tate: No sé muy bien como contestar a esa pregunta. Lorca para mí será siempre un amigo de la juventud, casi un amante. Tuve insomnio en mi adolescencia y me pasaba las noches aprendiéndome poemas suyos y recitándolos. Sin un objetivo profesional en ese momento. Sólo por placer. Después de tantos años, creo tener interiorizado un conocimiento muy profundo y personal sobre su obra y su vida. Está dentro de mí de una forma muy íntima.
En todas partes del mundo se hace Lorca constantemente, porque es inagotable. Yo quería hacer el “mío”, y estoy seguro que nadie ha podido hacer este espectáculo, por la selección de textos y música tan concreta y por la perspectiva estética. No hablo de comparativas de calidad. Si no de la esencia misma del espectáculo.

P – ¿Una obra para conocer al poeta?
Tate: En parte sí, sobre todo, para conocer una serie de textos muy poco conocidos. Una de las mayores satisfacciones tras el estreno fue la gente que se acercaba a preguntar si algunos textos eran suyos, porque no parecían. El Lorca más conocido es el del Romancero Gitano, y las tres grandes obras Yerma, Bodas de Sangre y La Casa de Bernarda Alba. Pero hay otros muchos Lorcas, igual (o incluso mejores para mí), en Poeta en Nueva York, por ejemplo, alcanza cotas poéticas incomparables con sus contemporáneos. Queríamos visibilizar a este otro Lorca.

P – Todo un símbolo del Teatro del que vosotros habláis de una forma original. Supone eso mucha responsabilidad para vosotros.
Tate: No especialmente. Yo estoy convencido desde hace tiempo que la única manera de enfrentar a un genio es desde la valentía y nunca desde la sumisión total. Hay que dejarse fecundar por el escritor, pero lo que sale finalmente, tiene que tener nuestro ADN. Esa me parece la mejor manera de honrar una obra. Si no, todo el tiempo se estaría haciendo lo mismo. A mí, como director (y casi como persona), me interesa lo estético de las cosas. En esta obra hay cierto “arte por el arte”. Nuestro principal objetivo es tocar la emoción del público a través de una visión estética trazada a conciencia, rompiendo con las líneas habituales de trabajo sobre Lorca, no subrayando, sino ampliando. En alemán existe un término del que no encontramos similar en castellano: Aufhebung, que viene a decir “superar sin suprimir” “trascender sin negar”. Este es nuestro objetivo, crear “a partir de”. ¿Por qué no musicalizar la escena final de Bodas de Sangre entre La Novia y La Madre con el aria de Händel “Lascia ch´io pianga”?

19453026_478660939147891_6933959458036025393_oP – Háblanos del proceso de creación.
Tate: El proceso de creación ha sido un auténtico gusto. Todos los que nos reunimos para el proyecto amábamos la obra de Federico. Lo difícil fue establecer la dramaturgia, descartar propuestas y eliminar algunas que incluso mostramos en el pre-estreno. Para crear necesito jugar y probar cosas que en un principio parecen disparatadas. La dramaturgia fue desarrollándose de una forma lenta, bien amasada. Fuimos creando las escenas de forma separada, trabajando las canciones como capsulas. Todo el tiempo tenía en la cabeza el espectáculo como totalidad, aunque el resto del equipo a veces necesitaba claridad para entender cómo se entrelazaban estas capsulas. Al final del proceso, cuando lo vimos todo como unidad de principio a fin, fue una enorme satisfacción. Experimentamos y creemos que el experimento ha funcionado.

P – Lorca y su Teatro cuenta con el reconocimiento, amor y admiración del mundo del teatro. Sin embargo, parece que no hay autores en nuestro tiempo que intenten continuar con su línea de trabajo.
Tate: No estoy del todo de acuerdo con esa afirmación. Yo no me considero un gran entendido de la historia del teatro, pero hay ciertas cosas que sí pienso. El principio de “Comedia Sin Título”, la obra inacabada de Lorca, sienta, para mí, las bases de lo que mucho tiempo después, en los 90, nacería en Gran Bretaña como movimiento que cambió el teatro contemporáneo y que se conoce como Teatro In Yer Face, así como del Teatro de Acción Política. Estas son líneas de trabajo fundamentales para entender el teatro contemporáneo. Esto lo pienso yo de una forma personal. Reconozco a Lorca en Angélica Liddell, por ejemplo.
En cuanto a su escritura, por supuesto que no hay quien siga su línea de trabajo. Primero porque no puede haberlo, es irrepetible. Segundo, menos mal. Es decir, bajo mi punto de vista, cada escritor o creador debe buscar su forma de contar las cosas y sus cosas que contar. Nunca imitar. Lo que hizo Lorca ya lo hizo él y es maravilloso. Necesitamos más cosas. Nuevas formas y lenguajes. Nuevos conflictos sobre los que hablar en el teatro.

“Lorca de salón”. Teatro La Fundición de Sevilla. Viernes 1 y sábado 2 de julio. 

 

Entrevista: Alberto Mejias.
Fotografía: Lourdes Pérez.

 

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